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Con G-Vectoring Mazda te hará un mejor conductor

Con G-Vectoring Mazda te hará un mejor conductor

Mazda quiere revolucionar la conducción y convertirte en un piloto profesional durante tu conducción del día a día con G-Vectoring.

Son solo unas líneas de programa en el control electrónico del motor, pero capaces de emular el juego con el acelerador que haría incluso inconscientemente un piloto profesional en cada curva. 

Claro que se puede frenar en curva, aunque muchas veces te hayan dicho que no. Y acelerar.

Lo importante es cuándo y cuántos hacerlo y en qué medida. Para el que no lo tenga claro, el G-Vectoring (GVC) que irá aplicando Mazda a sus próximos lanzamientos, Lo hará automática e imperceptiblemente.

Exclusivamente a partir de la velocidad con la que el conductor gira el volante, y en cuestión de milisegundos, el sistema G-Vectoring genera la adecuada retención del motor (como si levantas el pie del acelerador) para recuperar automáticamente la velocidad que venías fijando con el acelerador para reacelerar ligeramente a la salida, antes de volver a "tu velocidad". Daría miedo de no ser porque la retención es suficiente para ser eficaz, pero tan sutil como para que nuestros sistemas de equilibrio no sean capaces de percibirla. Y así es, no hay tirones, sino una conducción de lo más normal. 

 

El límite máximo que ha puesto Mazda a la retención es de 0,05g -unas 60 veces menos que la típica frenada que hace a los pasajeros mirar al tráfico para ver qué sucede-. Con esta retención -dicen que incluso con 0,01g- se consigue un mejor equilibrio

del coche y que responda de manera más inmediata a las órdenes del volante, lo que redunda en una percepción subconsciente de control del coche y de seguridad. G-Vectoring actúa en cualquier rango de velocidades e incluso las microcorrecciones que realizamos en línea recta son menores, dado que la reacción a ellas es casi instantánea.

Dice Mazda que esto redundará en menor fatiga para el conductor en viajes, que moverá menos el volante y con más relajo. También los pasajeros experimentarán mayor confort y tendrán menos tensiones, porque para una velocidad de paso por curva, las aceleraciones laterales duran menos y son de menor intensidad, sustituidas por movimientos hacia delante o apoyos en el respaldo, según Mazda, más adaptados a la fisiología humana.

No es "torque vectoring" o distribución de la fuerza a cada rueda, porque G-Vectoring no actúa sobre un reparto, sino un motor que modifica la fuerza que aporta en milisegundos. Lo que reparte G-Vectoring es la aceleración lateral, cómo surge y desaparece, de manera más gradual y distribuyéndola en distintas direcciones. Por tanto, tampoco es un sistema de control de subviraje, como muchos sistemas ESP del mercado, pero no lo es, porque a diferencia de estos, el GVC no utiliza los frenos: "lo intentamos al empezar, hace diez años, pero era perceptible, brusco, impreciso. Lo intentamos con la retención del motor, pero solo tras la llegada de los motores Skyactiv se consigue ese control tan instantáneo y preciso de la deceleración que necesitábamos".

Apostilla uno de los responsables de Mazda que G-Vectoring necesita un chasis adecuado, que no valdría aplicarla a cualquier coche: "solo con chasis tan directos y precisos como la generación Skyactiv podríamos planteárnoslo; tenemos muchas patentes, pero tanto por chasis como por control del motor, solo Mazda estamos en condición de aplicar algo como G-Vectoring".

Y lo hará comenzando este verano, previsiblemente en el restyling del Mazda 6 y a continuación en el Mazda 3 y así en la mayoría de los próximos modelos de su gama.